Un code review puede ser la mejor herramienta de aprendizaje de un equipo o la fuente número uno de fricción. La diferencia casi nunca está en el código: está en el tono y en el foco.
Si revisas
- Critica el código, no a la persona. “Esta función hace dos cosas” en vez de “no sabes separar responsabilidades”.
- Distingue lo bloqueante de lo opcional. Marca lo que es preferencia con un prefijo tipo
nit:para que no parezca obligatorio. - Pregunta antes de afirmar. “¿Hay una razón para no usar
mapaquí?” abre conversación; “usa map” la cierra. - Reconoce lo bueno. Un “buena solución para el caso borde” cuesta cero y motiva.
Si te revisan
- Despersonaliza. No es tu código el que se revisa, es el código. Nadie te está atacando.
- Responde a todo, aunque sea con un 👍 o explicando por qué no aplicas un cambio.
- PRs pequeños. Un diff de 1000 líneas no recibe un review, recibe un “LGTM” de rendición.
El objetivo real
No es encontrar fallos: es que el código entre a main mejor de lo que salió y que ambas personas aprendan algo. Si tu review no enseña nada ni mejora nada, sobra.