Toda tarea manual y repetitiva es un bug en tu flujo de trabajo esperando a que lo arregles. Pero automatizar también tiene un coste, y no todo lo repetitivo merece un script.
La regla de tres (otra vez)
- Una vez: hazlo a mano.
- Dos veces: hazlo a mano, pero toma nota.
- Tres veces: automatízalo.
Hay un cálculo famoso de XKCD sobre cuánto tiempo puedes invertir en automatizar antes de que deje de compensar. La trampa: a veces automatizas algo que tardabas 10 segundos en hacer y le metes 4 horas. Eso no es ingeniería, es procrastinación disfrazada.
Empieza pequeño
No necesitas una herramienta enorme. Un alias, un script de shell, una tarea en package.json:
{
"scripts": {
"release": "npm run test && npm run build && npm publish"
}
}
Tres comandos que siempre van juntos → ahora son uno y nunca olvidas un paso.
Cuando crece, hazlo CLI
Si el script empieza a tener flags, ramas y entrada del usuario, conviértelo en una CLI de verdad. Así nació gitzen, mi herramienta para automatizar commits semánticos: empezó como un script y acabó usando IA para generar el mensaje.
La medida correcta
Automatiza para eliminar errores humanos y carga mental, no solo para ahorrar segundos. El mayor valor de un script no es la velocidad: es que hace lo mismo, igual, siempre.